viernes, 8 de enero de 2016

Los dividendos

Estrenamos el año 2016 con muchas turbulencias en los mercados, y precisamente en momentos como este de caídas generalizadas en el valor de muchas acciones, sale a la palestra la denominada inversión por dividendos. El dividendo repartido por una empresa a sus accionistas es un derecho económico que constituye una estrategia de inversión, conservadora y a largo plazo, que busca obtener unas rentas periódicas mediante la construcción de una cartera de acciones de empresas con una política de reparto de beneficios beneficiosa para el inversor.

Concepto

El dividendo es la parte del beneficio por acción de una empresa, o BPA, que se reparte entre los accionistas de la misma. Como tal reparto de beneficios, constituye el principal método de renumeración del accionista como partícipe de una sociedad. 

Las decisiones sobre la política de dividendos, el cuanto, el cuando y el cómo, son competencia de la Junta General Ordinaria de cada sociedad a propuesta del Consejo de Administración. El hecho de que una empresa sea estable en el reparto de dividendos es apreciado por los inversores, y suele ser un aspecto que influye positivamente en su cotización. De hecho, uno de los ratios mas valorados por los analistas al analizar el valor de las acciones de una empresa es la rentabilidad por dividendo. Igualmente, el "pay out", o porcentaje de los beneficios de una empresa que se destina a dividendos, es un dato muy relevante para los inversores, pues cuanto mas alto sea, mayor será la distribución entre los accionistas.

Por el contrario, si una empresa suspende el reparto de dividendos los efectos suelen ser negativos, dado que esto se interpreta como una situación financiera no demasiado boyante o como anticipo de un profit warning (descenso futuro de beneficios estimados). Si bien se puede dar el caso también de que la empresa anuncie un plan de inversiones que requiera un esfuerzo importante de tesorería, por lo que se disminuya o anule el reparto de dividendos.


Tipos

Existen diversas modalidades de dividendo, siendo conveniente para el inversor conocer las características de cada una de ellas:
-Dividendo a cuenta: anteriormente a la aprobación de las cuentas anuales, este dividendo se reparte a los accionistas a cuenta de los beneficios estimados para el ejercicio.
-Dividendo extraordinario: se reparte solamente si la empresa ha obtenido beneficios extraordinarios.
-Dividendo complementario: una vez concretado el beneficio de la empresa en el ejercicio, y repartido el dividendo a cuenta, se procede al abono del complementario.
-Dividendo bruto: es el dividendo antes de impuestos.
-Dividendo neto: obviamente, se refiere al dividendo después de impuestos.
-Dividendo fijo: es el dividendo que la empresa distribuye entre sus accionistas independientemente del resultado del ejercicio.
-Scrip dividend: bastante controvertido, este tipo de dividendo, también conocido como dividendo flexible, ofrece a los accionistas de la empresa la posibilidad de captar beneficios con acciones de la misma en lugar de con efectivo. Estas acciones a repartir pueden proceder de la autocartera de la empresa o de una ampliación de capital realizada con este fin. En este último caso, los accionistas pueden elegir entre recibir los nuevos títulos o vender el derecho de asignación a un precio fijado a la propia empresa, o directamente en el mercado, donde cotizan. La controversia deriva del hecho de que una ampliación de capital supone una dilución del valor de una acción, lo que ha generado por parte de algunas empresas políticas hacia el accionista no demasiado favorables. 


Consideraciones

La estrategia de inversión por dividendos es bastante utilizada por inversores conservadores a largo plazo. Consiste en construir una cartera con acciones de aquellas empresas con la política de reparto de beneficios mas favorable, y mantenerla en el tiempo para ir recibiendo dividendos. Hay varios aspectos a considerar antes de considerar esta estrategia:
-Invertir en bolsa implica asumir un riesgo. Las acciones de una empresa están sujetas a muchos vaivenes, hay muchas circunstancias que les pueden afectar y provocar que una inversión en teoría conservadora se convierta en una pesadilla. Con mucha alegría se ha empujado al inversor particular, por parte de la banca comercial, a la inversión en acciones, dado las altas comisiones que les genera y la amplia vinculación que muchas veces provoca por no querer asumir pérdidas si llega el caso. Con la misma alegría no se ha informado convenientemente sobre el hecho de que una empresa no está obligada a pagar siempre los dividendos.
-Los tipos de interés han de ser bajos para que no compensé invertir en activos de renta fija con menos riesgo, como depósitos o deuda pública.
-El valor de la acción descuenta el dividendo, es decir, cuanto se produce el abono de este la cotización va a reflejar la salida de dinero de la caja de la empresa. Esto se debe al hecho de que si una empresa dispone de menos dinero en caja, vale menos, si bien el accionista no altera en principio su capital de inversión, ya que lo descontado en la cotización de sus acciones se ingresa en su cuenta. Es por tanto fundamental valorar no solamente la política de dividendos de una empresa, sino también su situación actual y futura, mediante un análisis fundamental, para determinar si las perspectivas de revalorización de la acción son positivas.


También hay que evitar caer en el error de construir una cartera y olvidarse de ella, hay que estar muy atento a los factores que pueden afectar a cada uno de sus componentes. Cualquier empresa, por muy grande o reconocida que sea, puede caer, y en su caída llevar a sus accionistas a la pérdida total de su inversión. Cada inversor particular, o en su defecto, su asesor financiero independiente, debería revisar por ejemplo el ratio de crecimiento de dividendo, para detectar posibles caídas de beneficio, o el balance de la empresa.

Aparte de estos aspectos, hay que considerar también la fiscalidad de los dividendos, porque realmente el importe que paguemos por impuestos al recibir el reparto de beneficios si va a suponer una pérdida patrimonial, más allá de posibles compensaciones o artimañas fiscales. Recordad que ya no existe la exención de  los primeros 1500 € cobrados por dividendos, se tributa desde el primer euro, y que los tramos a partir de 2016 son hasta 6000 € el 19%, entre  6000 € y 24000 € el 21%, entre 24000 € y 50000 € también el 21 %, y a partir de 50000 € el 23%. Por último, añadir que para cobrar el dividendo y tras la última reforma de la Ley del Marcado de Valores, es necesario tener las acciones en cartera tres días antes de la fecha de reparto de aquellos. 

2 comentarios:

  1. Hola Manuel,
    interesante todo lo que comentas sobre los dividendos.
    Respecto a la fiscalidad, yo añadiría la complicación de la doble retención en caso de inversiones en empresas extranjeras (normalmente tienes derecho a la devolución de esta doble retención, pero suele implicar + formularios, envío de tu información fiscal al extranjero, etc).
    Un saludo,
    Duk2 de Estrategias de Trading

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Efectivamente, es lioso el trading con empresas foráneas, papeleos y más papeleos. Yo no recomendaría hacerlo intradía, el fajo de documentación puede ser insufrible, en caso necesario lo haría con productos derivados.

      Un saludo

      Eliminar