miércoles, 17 de enero de 2018

Psicología del Trading IV

Me gustaría proseguir la serie del blog dedicada a la vertiente psicológica de la operativa en los  mercados con esta nueva entrada, haciendo hincapié en el fenómeno que estamos viviendo últimamente con las denominadas criptomonedas. Me refiero a la situación concreta en estos días, obviamente no puedo predecir el futuro y por lo tanto si la situación varía referirse al contenido de mis palabras sería hablar a toro pasado, no sé si me entendéis. La situación que creo un buen ejemplo de la importancia del psicotrading es la que se refiere a la descomunal subida de las criptomonedas durante el año pasado, y el consiguiente desplome de un 40% desde máximos a fechas actuales. 


Cuando el limpiabotas invierte en algo, hay que salir corriendo.

Referencia apañada de la famosa cita de John Rockefeller. Quien ha podido ser ajeno a la vorágine informativa estos últimos meses alrededor de las criptomonedas. Que si nuevos millonarios, que si la subida no tiene límite, que si esto va a cambiar el mundo... en mi opinión y en la de muchos lo que quedará será la tecnología Blockchain, muy aprovechable y útil.

Los medios informativos no financieros como siempre son un gran indicador de mercado, si algo ocupa su tiempo y titulares, ya es tarde para entrar y es momento para salir y recoger beneficios. Reportajes de nuevos ricos virtuales, tutoriales de 15 segundos para "invertir" en criptomonedas, la primera propiedad que solo acepta pago en bitcoins... el sueño feliz.

Hay que reconocer el mérito o la fortuna de quien compró criptomonedas hace un par de años, o incluso antes, cuando no eran tan populares. Pero especular con un pseudoactivo en máximos con la esperanza de que ascienda hasta el infinito y mas allá, es de primero de gacela. Sobre todo cuando no hay una regulación detrás, ni un fondo de garantía, ni una seguridad informática, ni...

A fin cuentas, quien sería el loco que vendería criptomonedas si se tuviera la certeza de que fueran subir indefinidamente? Quizás el que entró a su debido tiempo y realiza beneficios a costa del no profesional. Como siempre vamos.


No importa que no haya valor intrínseco, soy un lince

En el caso concreto de las criptomonedas, como habréis podido imaginar o deducir, no hay un valor intrínseco detrás. Si compramos oro físico, tenemos el lingote en casa y podemos, llegado el caso, comerciar físicamente con él. Si compramos acciones de una empresa, tenemos una pequeña parte de un ente societario reconocido y con influencia directa en el mundo real. Si compramos un coche, a pesar de que se deprecie con el tiempo (salvo clásicos del futuro o joyas de la automoción), nos puede llevar de un sitio a otro. Hay un valor intrínseco.

El valor de mercado es lo que alguien está dispuesto a pagar por algo. La cotización de una acción, el cambio de una divisa, el valor de la onza de oro... tienen una parte al otro lado del mercado específico que ofrece una contraprestación a cambio. Pues bien, como habréis podido adivinar, las criptomonedas solo poseen valor de mercado, no hay valor intrínseco. 

A pesar de ello, ha habido gente que realmente se ha tomado las criptomonedas como la oportunidad de cambiar su vida y la de sus herederos gracias al pelotazo rápido y fácil. Que no se ha parado a pensar que si no se sabe o no se tiene tiempo para invertir, lo ideal es delegar. Y que ha tenido esperanzas infundadas y surrealistas sin pararse a pensar que estaba especulando con aire.

Vuelvo a insistir, no puedo predecir el futuro, seguramente algunas criptomonedas si obtengan con el paso de los años un status diferente al actual, pero ahora mismo la analogía con la burbuja de los tulipanes que se produjo en los Países Bajos en el siglo XVII o la de las empresas punto.com de principios de siglo es muy evidente. 


No puedo ser el último, mi vecino dice que se está forrando

Bueno, en el caso de las criptomonedas, quien no conoce a alguien que casualmente ha olvidado la clave de su monedero virtual que al cambio le haría millonario. A ver, en el caso que nos ocupa, el revuelo mediático lo que ha hecho ha sido agravar la situación de ansiedad por no estar formando parte de ese movimiento de subida que nunca parecía que fuera a cesar. Cada vez que pienso en que hay gente que ha hipotecado sus casas para comprar criptomonedas...

En mi opinión es como hipotecar tu casa para comprar boletos de lotería, tu estabilidad financiera no puede depender de algo tan volátil, tan etéreo, tan desprovisto de cualquier regulación y cobertura. La diversificación y la gestión de riesgo son ignoradas por sistema por tantos y tantos que han confundido la inversión con la especulación salvaje. El miedo a la pérdida del pelotazo, al futuro de lamentos y reproches, ha hecho que muchos se hayan metido en lo que no conocen, con el agravante de no buscar asesoramiento profesional.


El mercado no hace millonarios a las masas

No recuerdo de quien es esta frase, pero me parece perfecta para describir la situación de las criptomonedas a día de hoy. Con todo el respeto del mundo, pero que formación, experiencia o información atesora un taxista para lanzarse a comprar criptomonedas con un dinero que puede necesitar en el futuro? Quien puede ser tan estúpido de venderle algo que va a seguir subiendo indefinidamente?

Leí que uno de los fundadores de una famosa criptomoneda deshizo todas tus posiciones dos días antes del primer gran batacazo. Recogió beneficios, materializó su genial trabajo. Pensad por un momento, quien podría tener más información o asesoramiento que él para tomar esa decisión. Con todos los respetos otra vez, un taxista? Pensad por un momento quien habrá invertido corto en derivados sobre criptomonedas en cuanto estuvieron disponibles.

El mercado no hará millonarios a las masas, entre otras cosas, por una simple cuestión numérica, la contraparte se agota en algún momento y cuando no hay demanda en activos hipervolátiles, surge el pánico y el precio de un activo se derrumba. Noticias negativas, rumores en crescendo, filtraciones interesadas... cualquier excusa puede encender la vorágine de las caídas de dos dígitos, el temido selloff. Momento en el cual la mano fuerte aprovecha para comprar en míinimos mientras las masas huyen despavoridas.

Y también por una cuestión de conocimiento, de saber hacer, de preparación. El dinero fácil y rápido que algunos buscan en los mercados puede caer alguna vez por una simple cuestión de azar. Pero luego no se sabe gestionar, se cae presa con facilidad del pánico al mínimo vaivén. Se vende en mínimos. En el blog se ha tratado suficientemente este tema, lo que quiero recalcar es que los mercados son de todo menos fuentes de riqueza al alcance de cualquiera. Hay una ardua tarea de estudio y disciplina detrás, no es nada fácil, y mucho menos cuando hablamos de algo como las criptomonedas, tan volátiles y tan "de moda".

Con el desplome de los últimos días, algunos habrán sudado sangre, pero bueno, se deberían entender los riesgos de lo que uno hace con su dinero. Lo triste es pensar que la avaricia y la ignorancia se camuflan una y otra vez en modas, en pelotazos irresistibles, en "inversiones" seguras que atrapan a las masas en algo que ni comprenden ni saben gestionar. Repito, no puedo predecir el futuro, si mañana las criptomonedas se recuperan y empiezan un movimiento vertical, estoy seguro de que quien haya comprado en mínimos sabía lo que se hacía. 

3 comentarios:

  1. Muy buenas reflexiones Manuel y cuánta razón!
    Y qué peligro tiene tanto esos consejos que dan los "vecinos", los "primos de los vecinos", los "cuñados" y gente que, sin tener ninguna idea sobre lo que opina, se permite aconsejarnos y la avaricia y la envidia por pensar que ellos se están haciendo ricos y nosotros no, nos hace tirar nuestro dinero (porque a éso no se le puede llamar "invertir") y puede que hasta destrozar parte de nuestra relación familiar y agotar los ahorros...
    Hay infinidad de activos (derivados, bolsa, inmuebles, negocios solventes...) en los que se puede precisamente invertir. Mucha gente que nos puede asesorar, orientar o en la que podemos delegar. O podemos obligarnos a aprender, a leer mucho y a formarnos mucho, y terminaríamos adquiriendo esa necesaria cultura financiera...
    Pero es más cómodo apostar, no leer, no aprender ni crearnos nuestra propia opinión...
    En fin, a seguir tratando de darle seriedad a este mundo del trading.
    Gracias por contribuir tú también a hacerlo.
    Saludos, y suerte en todo!
    Gonzalo

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  2. La especulación financiera para la búsqueda de dinero en el corto plazo es que hay que evitar por respeto a la moralidad religiosa.
    https://sites.google.com/site/tradingonlineamoralproblem/

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    1. Hola R,

      Las opiniones respetuosas son siempre bienvenidas en el blog.

      Un saludo

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